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De la decepción a la conexión
A. de México en su proceso de sesiones personales por correo electrónico, me envió el siguiente
comentario respecto al mini curso de la Ley del Control:
“Fíjate que siempre he sido una persona que he permitido que los "los
demás" controlen mi vida y tú me estas ayudando a encontrarme y
reencontrarme conmigo misma. Con tus explicaciones y ejemplos siento
realmente una energía muy rica que se transforma en escalofríos, pero
ricos.”
“Ahora puedo decir que soy feliz conmigo misma, y eso nunca nadie me lo
había hecho sentir...”
Le pedí que me explicara qué cosa en su historia la estaba inquietando.
Unos días después...
“Ayer realicé algunos ejercicios que sugieres para tener éxito integral
y me quede fascinada. Sentí una vibra exquisita en mi alma, que brotaba
desde el fondo de mi corazón y que recorría todo mi cuerpo.”
“Entendí lo importante que es aceptarse una misma y no esperar que los
demás lo hagan por mí.”
“Es fácil decirlo, de hecho en teoría lo sabia pero no lo sentía.”
“Mi alma no lo entendía y tú me has hecho que quiera cambiar desde
adentro, hacia mi alma...”
[Nota: tu alma siempre lo ha entendido. Quien está despertando es tu
personalidad - tu condición humana.]
“Esta es mi historia personal:”
“Desde pequeña siempre me sentí desplazada por el cariño de mis padres
hacia mi hermana (aunque ambos nos quisieron igual). Después mi madre
me confesó que cuando supo que estaba embarazada de mí quería abortar,
pero gracias a una tía estoy aquí y ahora platicándote esta
experiencia. Ella la convenció para que no lo hiciera y le dijo que si
no me quería que me regalara con ella. Entonces mi madre se sintió
culpable y me tuvo.”
“Sé que me ama, pero tal vez sea cierto que los bebés sienten si son
deseados o no. Tal vez desde ese momento me da miedo el rechazo, el
sentir que nadie me ama y es por eso que no he sido una mujer
completamente feliz. Hasta ahora...”
“Mi compañero es el único hombre que me amó con todas sus fuerzas.
Después de tantos errores, de tanto sufrimiento por ambas partes, yo
siento que me quiere.”
“Pero tal vez ese amor que me tenía yo lo destruí poco a poco por mi
miedo a perderlo. Estoy con él todavía y he intentado dejarlo, pero él
no quiere.”
“Sin embargo, aunque me duela destruir mis sueños de infancia de
casarme con él, yo no quiero vivir con alguien que no sienta el mismo
amor de antes.”
“Sé que con él siempre voy a estar insegura de que me engañe, de que no
me quiera, de que me deje y la verdad ya no quiero vivir así.”
“Mi esencia quiere aferrarse al pasado maravilloso que tuve con él, a
los hermosos recuerdos que en mi historia personal viví a su lado.”
“Pero en mi presente, quiero por fin ser feliz, no vivir atormentada
porque alguien me ame.”
“Gracias a esta información nueva, comprendí que el amor emana desde el
fondo de mi alma y mi corazón, que mi ser es maravilloso, que debo
aprender a valorarlo y apreciarlo sin la necesidad de que "otros" lo
hagan por mí.”
“Hoy por hoy, quiero ser una mejor persona para mí, no para nadie más
(no estoy diciendo que quiero caer en el egocentrismo). Quiero amarme y
valorarme día a día, volver a sonreír, sólo por el gusto de hacerlo, de
no sentirme desplazada por nadie. Porque sé que tengo un valor muy
grande, pero lo más importante es que yo me asigne ese valor...”
“Gracias amigo, porque sin tu guía no hubiera despertado de estas
tinieblas que atan mi corazón y no me dejan ser libre y eso es lo que
quiero... Ser libreeee.”
“Tu información ha cambiado el sentido de mi vida; mi alma y mi corazón
te lo agradecen porque ahora puedo decir que estoy construyendo y
viviendo una vida mejor.”
Respuesta
Hola A,
¡Qué bueno como expones tu interioridad con tanta fluidez! Eso te
resultará de gran beneficio.
Me alegro que hayas recorrido algunas otras páginas del sitio. Eso
permite complementar la información del mini curso, para tener una
mejor perspectiva.
Dices "desde ese momento me da miedo el rechazo, el sentir que nadie me
ama y es por eso que no he sido una mujer completamente feliz, hasta
ahora".
Al decir "hasta ahora" ya nos das la pista de que sabes que hay una
salida, y que la has saboreado.
Fabuloso, pues esperar la aceptación de los demás para sentirte bien es
un tiquete directo a la decepción.
Nada ni nadie puede crear malestar en mi vida, sino sólo yo mism@, a
través de los pensamientos que permito en mi mente.
Si alguien no me acepta y lo percibo, tengo tres opciones:
-
Me siento mal y lo acepto - me hago pequeñ@
-
Me siento mal y lucho en contra de eso - ignorando que con la lucha
solo hago crecer más el enojo, el reclamo, el resentimiento y
sentimientos parecidos.
-
Me siento mal, observo que me siento mal y asumo mi responsabilidad al
respecto - elijo reconstruir mi historia.
La tercera opción es la liberadora.
Parto de la realidad de no ser aceptad@ y de que preferiría ser
aceptad@.
Pero no me quedo allí. Asumo mi responsabilidad.
Primero me planteo que nada hay más importante que el que yo me sienta
bien.
Por lo tanto, buscaré pensamientos que me construyan en vez de
que me destruyan.
Con solo asumir esa actitud provoco que se empiece a desatar mi fuerza
interna y que aumente mi autoestima.
Esto ya lo has vivido en el curso de la Ley del Control, y es tan solo
un asunto de práctica diaria.
Los resultados serán evidentes casi de
inmediato.
Te sugiero continuar con esa práctica durante unas dos o tres semanas y
me cuentas cómo te va.
Con respecto a tu compañero, separemos algunos asuntos:
-
Existió un gran amor y ya se ha
disminuido, aunque hay lazos fuertes entre ustedes.
- Dices que destruiste el amor por el
miedo a perderlo.
- Lo que él te hace o te pudiera hacer,
no debe ser el factor para tomar decisiones.
El factor que más deteriora las relaciones es el cambio en las
creencias y en las expectativas.
Al principio, creías que él era la persona ideal y tenías expectativas
fantásticas.
Por la Ley de la Atracción, atrajiste eso que esperabas.
Tu vibración evocaba lo mejor de él, y eso le facilitaba a él fluir muy
bien a tu lado. La maravilla fue creciendo.
Después, en la cotidianidad, y por el hábito humano de observar lo que
no nos gusta, empezaste a ver cosas que no eran tan buenas.
Atrajiste más y más pensamientos respecto a las imperfecciones de él y
los riesgos de la relación.
Al observar esto, fuiste cambiando tus creencias y expectativas
maravillosas por la observación (atención a) esas otras cosas
negativas.
Tus expectativas cambiaron. Y tus creencias también.
Posiblemente ahora digas: “ya él no es la persona fantástica que creía
que era”.
Empezaste a atraer más y más de lo negativo, al poner tu atención en
eso.
No es que lo maravilloso que antes veías ya no “es”. Es que ahora no lo
“ves” y no permites que eso maravilloso se manifieste.
Este proceso lo puedes revertir si cambias la dirección de tus
pensamientos hacia la apreciación de todo lo bueno (de él y de la
relación), si te permites sentir esperanza y confianza en que lograrás
atraer lo mejor hacia ti.
No digo que no dejes la relación. Eso solo tú lo sabrás.
Pero si dejas la relación, que sea porque estás lista para un nuevo
comienzo, porque tú ya estás vibrando con mucha positividad y
esperanza, porque hiciste mucho por renovar la relación y por las
razones que fueran, no se renovó.
El único factor que debes tener en cuenta para tomar tus decisiones
está adentro y no afuera de ti.
Que no digas "Hago esto porque mi pareja..., o porque no quiero estas
condiciones actuales, o porque no quiero estar allí."
Que digas: "Hago esto porque en este momento de mi historia yo he
elegido ir en tal dirección."
Bien A, un poco de ideas para pensar.
Una semana después...
“Hola Ronald,”
“Sabes quiero agradecerte por tomarte la molestia de leer mis mensajes
y lo más importante, de responderlos con tu sabiduría, pues me has
cambiado mi historia.”
“Quiero platicarte que he seguido tus recomendaciones y hoy me siento
una persona inmensamente feliz por el simple hecho de estar viva.
Porque he reencontrado la conexión entre mi alma (mi esencia) con mi
personalidad, porque ya no me siento "atada" por todos aquellos
pensamientos y creencias que asumí como verdad, sino todo lo
contrario.”
“Ahora actúo conforme me lo pide mi ser interior. Claro está,
adaptándome a las "normas" que hay que seguir, pero sé que me siento
liberada.”
“Respecto a mi compañero tome mucho en cuenta tus comentarios. Tienes
razón respecto a que mis creencias y expectativas fueron
transformándose desde maravillosas al principio a decepcionantes al
final.”
”Pero sabes, para poder realizar el proceso de sentir esperanza y
confianza tuve que enfrentar mi gran miedo: que él me dejara.”
“Le platique todo lo que sentía y lo más importante: lo que mi ser
necesitaba para sanar era alejarme de él.”
“Y sabes, él estuvo de acuerdo porque comprendió que era algo que yo
necesitaba. Me aclaró que no lo hacía porque no me amara, sino todo lo
contrario porque él ya no me veía feliz.”
“Y lo más curioso es que después de eso sentí un gran amor y una
entrega como antes, pues puse mi atención en las cosas positivas (como
antes). Es decir, cambie la dirección de mis pensamientos negativos y
sentí una vibra liberadora.”
“Actualmente aunque él y yo quedamos en buenos términos ahora somos más
"amigos" en el sentido que le tengo confianza y ya no tengo "miedo" de
decir y transmitir las cosas que quiero y pienso.”
“Puedo decirte que mi ex pareja es el amor de mi vida, pero ya no me
siento con "ataduras" por amarlo. Inclusive cuando ambos decidimos
darnos un "break", también dijimos que nos amábamos desde siempre y que
si alguno de los dos o los dos conocíamos a otra persona y "andábamos"
con ella, pues nos deseamos lo mejor.”
“Gracias por ayudarme a reencontrarme con mi esencia, pues sin ti
hubiera vivido sin mi alma, en un lugar de sombras que no me permitían
ser como soy y estar inmensamente feliz.”
“P.D. Espero poder recibir (en lo posible) tu curso completo, pues en
las 6 lecciones y la información complementaria de tu página de
Internet me cambiaste la vida. Ahora puedo decir que mi vida es cada
vez mejor y eso (por 10° vez) es gracias a esta información tan
valiosa.”
Qué bueno A.,
Yo no he cambiado tu historia. Yo sólo te he ofrecido algunos
pensamientos y tú has hecho el trabajo.
No hay nada como recoger el reguero y dejar la mesa limpiecita.
Se siente rico.
Me alegro mucho que tu experiencia haya sido tan positiva.
Por la conexión con esperanza,
Ronald Esquivel
Instructor de Balance Integral
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