 |
De la traición a la aceptación
N. de Costa Rica nos comparte su historia de traición a través de una
sesión personal.
“Estoy
desesperada. No tengo paz porque me atormenta sin cesar, la sensación
de haber sido traicionada por mi ex-pareja, en quien confiaba."
“Nos
enamoramos y decidimos vivir juntos, pero al corto tiempo él prefirió
la separación. Aunque me afectó un poco, lo acepté y pude relacionarme
con él como un buen amigo."
“Hace una
semana hablamos y le pregunté si estaba saliendo con otra y me dijo que
no. Después me enteré que sí estaba ya con otra mujer."
“Esto no me
habría afectado tanto si lo hubiera sabido de boca suya. Pero la
mentira, la traición es algo que me desgarra en lo más profundo."
“No puedo
concebir que mi ex me haya hecho esto. No lo entiendo, no lo acepto y
me mata. Estoy torturada; ya no quiero creer en el amor ni siquiera en
la amistad. Me siento desmoralizada y no le veo sentido a mi vida."
“Siento un
huracán por dentro y te pido que me ayudes a salirme de esta
pesadilla.”
Sé que has vivido el bienestar y la conexión con tu esencia por las
conversaciones anteriores que hemos tenido.
Te he visto brillar y sé que eres muy valiosa.
¿Quieres volver a reconectar con esa mujer maravillosa?
“Sí, quiero
paz y volver a creer en mí.”
¿Qué es lo que en verdad quieres?
Entonces háblame de cómo es que quieres sentirte.
“Pero lo que
quiero saber en este momento es si me das la razón o no. Quiero saber
si me estoy volviendo loca o si tengo toda la razón de sentirme así.”
Si sigues hablando sobre la tragedia, vas a seguir atrayendo más de
eso, que es lo que justamente quieres dejar atrás.
“No, no
quiero más de eso. Pero nada más dime, ¿tengo o no la razón?”
Y si la tuvieras, ¿resolvería eso tu situación, o te afirmarías más en
la decepción?
“Entiendo,
pero no puedo pensar en otra cosa...”
Desapegándome de lo que no quiero
¿Podrías por un instante, permitirte un paréntesis?
¿Podrías declarar una tregua por un momento?
Luego volverás a atender todo esto que te resulta tan urgente.
“Puedo
intentarlo.”
Bueno, entonces métete dentro de ese paréntesis y entremos a un estado
de mayor relajamiento.
Con una respiración profunda, observa tus sensaciones y condiciones
generales de tu cuerpo.
Al observarlas, ¿puedes notar cómo tu cuerpo se va relajando?
[Nota: tuvimos que repetir tres veces cada ejercicio por el estado de
conmoción de N.]
Creando las condiciones para conectar
Ahora, ¿puedes explicarle a tu cuerpo emocional que, por un momento
nada más, vamos a conectar la paz y que luego volveremos a este tema
tan candente?
Con una respiración profunda, observo mis emociones, todo eso que se
siente tan feo y que es tan intenso.
Me percato que al observarlas sin juzgarlas, se van calmando y entro en
un estado de quietud emocional.
Finalmente, ¿puedes indicarle a tu atormentada mente que este ejercicio
es temporal y que por ahora, queremos conectar con el silencio?
Con una respiración profunda, observo mis pensamientos, todo ese pleito
por encontrar razones y justificaciones. Me percato que al observarlos
sin juzgarlos, se van callando y entro en un estado de silencio.
¿Puedes hacerlo?
¿Todo está bien?
“Si, ahora
sí, todo está bien. Estoy relajada y en silencio”
En esta burbuja en la que ahora estás, ¿puedes verte dentro de un año,
10 años, 100 años? ¿Puedes verte hace 10 años, hace 100 años, hace
1.000 años?
¿Puedes sentir tu eternidad?
Cuando conecto con mi esencia, todo se acomoda
“Sííí, ya
ahora sí. Me siento de una sola pieza, me siento unificada, integrada.”
¿Puedes sentir cómo fluye hacia ti una fuerza especial, una energía
exquisita que te impulsa y te construye?
¿Te das cuenta cómo, desde allí tienes acceso a la sabiduría, a la
inspiración, a la alegría?
“Si, esto es
increíble.”
Este es tu estado natural de bienestar, tu conexión natural con tu
esencia. Desde aquí eres imperturbable. Nada te puede sacar de balance.
¿Puedes verte como una naranja completa y no como media naranja?
¿Comprendes ahora, que tú no necesitas que nada externo se acomode para
que tú estés bien?
¿Puedes verlo?
La perspectiva es diferente
¿Te das cuenta cómo aquello que te atormentaba es algo pequeño, algo
que no debiera desequilibrarte?
Lo atenderemos en su momento, pero por ahora lo importante es verlo
desde una perspectiva más amplia.
¿Puedes ver ahora, que en realidad no tienes toda la información
necesaria para poder juzgarlo?
¿Puedes sentir incluso que ni te corresponde juzgar, ni vas a ganar
nada haciéndolo?
“Si, es algo
que no quiero más...”
No empieces a luchar en contra, sólo te pido que lo veas con esta
perspectiva más amplia.
“Si, ya me
estaba metiendo en la pequeñez otra vez. Quiero quedarme en este lugar
tan fantástico.”
Cuando encuentro un lugar especial, lo marco en
el mapa para poder volver
Bien, haz un recuento de cómo te sientes, de cómo te ves, de cómo estás
vibrando con pura energía positiva.
Fíjate bien en la manera en que tu mente está tranquila esperando
instrucciones de tu esencia.
Graba esta información.
Haz un registro de tu ubicación exacta: “10 grados norte, 23 grados
oeste” o “frecuencia sabor a canela”.
Asegúrate bien que vas a poder regresar a este lugar en cualquier
momento, pues vas a querer regresar aquí muchas veces.
“Si, está
bien, ya lo tengo registrado. Me fascina.”
Bien, ahora vas a llamar a esta parte tuya que está tan decepcionada.
Siéntate en la mesa de reuniones y pídele a esa parte que venga y te
diga qué es lo que siente.
“Ella dice
que no puedo permitir esto, que las personas deben ser sinceras
siempre. Ella dice que me está cuidando para que no me vuelva a pasar
esto. Que tengo que ser precavida. Huy, qué feo que siento...”
¿Puedes ver la intención de esa parte tuya? ¿Puedes ver cómo ella te va
a seguir llevando a la escasez, a la pequeñez, a buscar la falta de las
otras personas?
“Ay, ¿qué es
esto? Al ver esa careta mía, me acabo de dar cuenta que tal vez mi
compañero me dejó porque yo cambié. Yo empecé la relación muy contenta
y conectada con mi esencia, pero luego cambié y dejé de ser tan
atractiva. Ahora puedo entender por qué él no quiso seguir conmigo.”
¡Qué buen descubrimiento!
Pero tampoco empieces a juzgarte.
Lo importante es que lo puedas ver todo desde esta perspectiva tan
amplia e imparcial.
“Sí. Veo,
comprendo y acepto lo que sucedió y por qué sucedió. Ya no me siento
traicionada, sólo acepto que así fue. Ya no necesito que él haga ni
diga nada, porque mi bienestar no depende de él.”
Un nuevo comienzo
“Siento
esperanza de nuevo y creo que voy a poder confiar en el amor y en las
personas de nuevo. Sobre todo, me siento tan contenta de re-encontrarme
conmigo misma otra vez, de re-conectarme con mi esencia.”
¡Qué bueno, amiga!
Es tan fascinante presenciar un re-encuentro de este calibre, en el
cual se desatan las amarras, se libera la energía y se abre un futuro
tan prometedor...
[Nota: hemos debido recortar mucho del diálogo para mantener esta
historia corta. Confiamos en que sabrás sacarle provecho.]
Por la aceptación incondicional,
Ronald Esquivel
Instructor de Balance Integral
Paso
de Traición a Historias
|
|