Energía de un Laberinto

La energía de un laberinto se puede determinar a través de los elementos geométricos, el número y la forma que lo constituyen.

La identificación de estos elementos geométricos nos permite conocer a fondo sus características y proponer tipologías.

Para comprender este tema a fondo, exploraremos primero los números y luego la forma:

Energía de los números

Inspirado en los textos de Michael Schneider, formulé la siguiente lista que expresa los principios, el arquetipo, la personalidad de los números:

1. El todo, la unidad
2. Polaridad, contraste
3. Trinidad, balance, resolución
4. Concreción, materialización, Madre Tierra
5. Dador de vida, regeneración
6. Estructura, función, orden
7. Culminación de un proceso
8. Renovación periódica
9. El horizonte, el extremo de la extensión
10. Un nuevo comienzo
11. Una puerta, pasillo
12. Expresión cristalizada de la divinidad

Estos principios se aplicarán a los elementos de un laberinto para comprender su carácter.

Número de centros

El centro de cualquier figura es un punto trascendental, pues denota desde o hacia donde se dirige su fuerza o peso.


En un laberinto, el centro indica hacia dónde me dirijo, la meta, la dirección a la que me lleva.

A pesar de que la casi totalidad de los laberintos existentes están configurados con un solo centro, los hay de varios centros y su carácter es diferente.

Los de un centro, por lo tanto, tienen la energía de dirección hacia la unidad, hacia la conexión con la esencia.

El carácter de un laberinto de dos centros tiene la dirección hacia el contraste y la polaridad, ideal para ser experimentado por la pareja o para aceptar lo que es en un proceso terapéutico.

La lista sigue y cada quien podrá deducir el carácter en función al número de centros.

Particiones

Una partición es la línea que determina las posibles interrupciones en el sendero, estableciendo así las entradas y las vueltas.


Las particiones establecen el cómo, la estrategia, los medios o la actitud necesaria para alcanzar la meta.

En un laberinto de una partición, la actitud necesaria es la de querer abrirse a conectar con la esencia.

Dos particiones establecen un escenario contrastante en el cual se requiere de una actitud de aceptación para alcanzar la meta.

Y así en adelante. Es difícil encontrar más de 5 particiones en un laberinto, pero las podría haber.

Capas

El número de capas difiere de lo que se conoce normalmente en el mundo de los laberintos como circuitos y equivale a la cantidad de circuitos mas 1.


El número de capas determina la extensión de la experiencia y la energía con que se carga el viaje. En el gráfico de arriba, L significa layers (capas).

Difícilmente encontraremos un laberinto de menos de 3 capas.

En el laberinto de 3 capas el viaje está cargado con la energía de la resolución. En el de 4 capas, de materialización y en el de 5 de fuerza de vida.

Cada quien podrá continuar con las derivaciones respectivas.

Forma

Cada forma tiene un gesto distintivo.


El círculo es una afirmación de lo absoluto, de compresión y con un gesto de movimiento hacia el centro.

En contraste, la espiral declara un flujo energético, de movimiento y transformación. El aire, el agua y las galaxias, para hablar de lo más obvio, se mueven en patrones espirales. En misticismo, la espiral representa nuestro posible camino evolutivo.

La telaraña, la estrella y la estrella redondeada tienen un gesto de extensión, de alcanzar algo afuera, de interacción. Por otro lado, desde afuera, repelen en sus puntas y reciben en sus bahías.

Las vesicas tienen un gesto de abrazo desde adentro y su historia ancestral de representar la matriz y la creación es singular. Como la semilla, tiene en su geometría los códigos de la reproducción.

Los polígonos tienen diferente carácter dependiendo de su número de lados.

El huevo es similar al círculo en el sentido de que encierra todo hacia dentro, pero éste tiene un gesto de cambio potencial y de capacidad de dar vida.

La energía de la forma tiene otras implicaciones poderosas tales como las propuestas por Dan Winter:


Las geometrías Phi – Φ (izquierda arriba – proporción áurea y pentágono) generan una energía distributiva, de dejar ir y de compartir.

Las figuras basadas en el 2 (derecha arriba – cuadrado, hexa, octa) generan una energía de concentración, de implosión.

Dan establece que los pacientes de cáncer han generado mucha membrana y les favorece la energía de Φ, de dejar ir, distributiva.

Por el contrario, los pacientes de SIDA que han perdido tejido, se favorecerán con energías basadas en el 2, de concentración y acumulación.

Este tema es poderoso y de implicaciones muy serias. Se tratan con más profundidad en el libro Labyrinth Design , (escrito en inglés) y a la venta en este sitio.

Como complemento, abajo se establecen algunas condiciones adicionales deseables pero opcionales.

  • Un solo camino sin intersecciones hasta el centro
  • Un centro o más de un centro en casos especiales
  • Una geometría base integradora
  • Penetración inicial a capas interiores por la izquierda
  • Movimiento alterno de acercamiento y alejamiento del centro
  • Trazado sorpresivo (no repetitivo)

Con esto completamos los criterios de diseño de laberintos, desde la perspectiva geométrica.

Ahora, paso de Energía en los Laberintos a ¿Qué es Geometría Sagrada?