Las metas y el éxito irresistible

El secreto del éxito está en identificar mi pasión y dirigir toda mi energía hacia realizar mis sueños. Las metas ayudan a organizar la estrategia del éxito. Con esta fórmula me vuelvo invencible.

¿Podría ser mejor?

  • voy hacia el triunfo total
  • estoy feliz porque es lo que amo hacer
  • lo hago con la claridad de saber hacia dónde voy
  • voy impulsado/a por mi pasión y mi fuerza interior
  • siento libertad, pues ha sido mi elección
  • estoy inspirado/a por la esencia de quien verdaderamente soy

Bien, estoy aquí porque ya subí por los peldaños del auto-conocimiento a lo largo de las páginas anteriores. Si seguí el orden sugerido, vengo de la pasión y el éxito, una página esencial de este camino.

Ahora me dedico a programar mis metas para trazar la estrategia de mi éxito integral.

Preparo el plan de mi prosperidad en todos los campos.

¿Qué son las metas?

“¿Por qué no simplemente perseguir mis sueños y ya?”

Sí eso es lo importante, pero mis sueños son esencia. Para darles realidad concreta, para materializar mis sueños, los traduzco.

Del sueño paso al deseo, del deseo a la intención y de la intención a la meta.

Es fácil.

De mi sueño extraigo cuál es el deseo – que sea un deseo ardiente.

Me hago el propósito de perseguir ese deseo y esa es mi intención.

Escribo mi intención asumiendo la responsabilidad y esa es la meta.

La avasalladora mayoría de las personas que han alcanzado la prosperidad, ha puesto por escrito sus metas.

Escribir provoca un cambio de conciencia que hace la diferencia. Me lleva a asumir la responsabilidad de mi propio destino. Cristaliza y materializa mi intención.

Escribir mis intenciones es poderoso, pero pocas personas pueden sentarse a escribirlas. Al no hacerlo, se les escabulle el éxito.

  • Muchas personas ignoran cómo y porqué hacerlo, son perezosas o no quieren asumir la responsabilidad de sus vidas.
  • Otras personas desisten antes de iniciar, porque no tienen confianza en sí mismas, tienen miedo al fracaso y se sienten derrotadas antes de empezar.

¡Si tan solo supieran que este proceso revierte esa inseguridad! Este proceso es para asegurar el éxito.

Es importante que yo asuma la actitud de reconocer que voy a empezar con listas tentativas o preliminares, que iré afinando de camino. Si tengo la expectativa de escribir una obra maestra en el primer intento, sentiré una presión innecesaria.

Aflojo la presión, me relajo, y asumo este proceso como un juego apasionante: el juego de diseñar la vida de mis sueños.

Escribo y escribo, luego corrijo, luego escribo, luego tacho y sigo adelante.

Primero exploro y anoto mis ideas, sin preocuparme de estructurar. Cuando tenga una lista completa de sueños, deseos y/o intenciones, hago una síntesis.

De nuevo, acomodo por orden de importancia. Empiezo con lo prioritario.

¿Cómo llego a las metas?

En el momento oportuno, organizo bien mis ideas.

La meta es el resultado final del éxito que quiero. Surge de lo que sueño, deseo, o tengo la intención de lograr, expresado de la siguiente manera:

En positivo

En lugar de mencionar lo que no quiero, indico lo que sí quiero.

Dejar de estar triste pasa a ser: buscar maneras para estar alegre.

Yo estoy incluido/a

Buscar maneras para estar alegre pasa a ser: YO busco maneras...

Resultado final

Indico el resultado final sin preocuparme por ahora en cómo lo voy a lograr.

Yo busco maneras... pasa a ser: yo me abro a la alegría.

Aquí y ahora

Lo describo en presente, asumo que lo que sueño ya es y está aquí conmigo. Paso del deseo al hecho.

Estoy abierto/a a la alegría.

Califico y describo la emoción

Estoy enteramente abierto/a a la alegría y me siento bien, siento esperanza.

Fácil, ¿verdad?

¿Eso es todo?

Falta un poco. Entro en otros detalles importantes:

Escribo mis metas para que calcen con lo siguiente:

Alcanzable

Esto que me propongo ¿es posible? Si hay quien lo haya alcanzado, yo podré lograrlo también.

Sin embargo, en función de mis creencias o expectativas dominantes, tal vez convenga ajustar un poco mi meta.

Por ejemplo: yo tengo salud perfecta. Si actualmente padezco de un sin fin de males, puedo planear la perfección a un plazo de 5 años. Me propongo como meta a 1 año mejorar en una cosa, a 2 años en otra y así sucesivamente. De esa manera sí me lo voy a creer.

Se siente rico, ¿verdad?

Congruente

Me aseguro de no traicionar mis valores ni mi pasión. Mi meta debe estar en perfecta armonía con lo esencial de mí, con lo que más quiero.

Me pregunto: al alcanzar esa meta ¿me faltará algo todavía?

Es posible que otra de mis metas trate asuntos que esta no cubre pero al final, todo lo que he soñado debe estar bien representado en la lista.

Concreta

Especifico y defino:

No es que yo viva mejor, sino que yo gane más dinero. No es más dinero, sino que mejoro mi salario. No es sólo que lo mejoro, sino que logro un aumento de 30%. Veo el cheque y siento la satisfacción.

No es que yo hago más ejercicio, sino que tengo mejor condición física. Para esto hago natación y gimnasia. Dos veces por semana. Me veo saliendo del gimnasio, recién bañado/a, con mi maleta y una gran sonrisa.

No es que yo tengo una profesión, sino que estudio administración. Estudio administración para dirigir empresas. Entonces, soy gerente - de tal tipo de empresas (para lo cual me preparo adecuadamente). Siento la energía, me veo en las sesiones de Junta Directiva, visualizo la perspectiva de operación, administración y mercadeo de la empresa.

Mmm, qué rico. Ya lo siento mío.

Temporal

¿Para cuándo habré logrado mi meta, o cada una de las sub-metas?

Yo recibo un aumento salarial de 10% en diciembre y otro 20% en abril.

Yo hago gimnasia los martes y jueves a las 6 PM. Yo matriculo y pago el gimnasio el viernes próximo.

Yo completo estudios de administración tal año. Para esa fecha, trabajo en la sección X de una empresa tipo Y. Además, cada 3 meses, completo la lectura de libros complementarios. Compro el primero mañana.

Medible

¿Cómo sabré que me muevo en la dirección correcta, o que ya llegué? ¿Cómo medirlo?

Con el salario es fácil: veo el cheque o mi cuenta bancaria. Saboreo el éxito.

Para tal fecha, yo levanto pesas de XX kilos. O corro XX kilómetros, O me clasifico para participar en la competencia anual de natación.

Título universitario, Jefe de sección en tal fecha, subgerente en tal otra, y gerente en la fecha final.

Eso es todo. Ya tengo mis metas muy bien establecidas y ahora soy una persona de éxito, soy invencible.

Bueno, casi invencible.

Sólo me falta mantenerme vibrando en armonía con mis metas, con todo esto que es lo que más quiero.

Porque si tengo mis metas claras, pero...

  • empiezo a poner mi atención en el temor de que tal vez fracase
  • me repito que en el pasado no pude
  • siento lástima porque todavía no triunfo

...el éxito se me va a resbalar en una cáscara de pensamientos y emociones negativas.

Teniendo tan claro para dónde voy, sabiendo con tanta exactitud adónde quiero llegar, sería triste que me perdiera de camino.

Completo el proceso de planear mi estrategia de éxito pasando de página. Allanar el camino, asegurar la dirección, apurar la marcha a través de mi alineación con el éxito.

Si no lo he hecho todavía, me suscribo al Curso Gratis de Autoayuda al pie de esta página.

Te felicito por haber llegado hasta acá.

Ya formas parte del 20% de personas que saben qué quieren en su vida. Si ya escribiste tus metas, estás en el 10% de personas que llegarán adonde quieren llegar.

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Por una vida cada vez mejor,

Ronald Esquivel
Instructor de Balance Integral