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Unos cuantos kilos de más
Zaida de Perú me pidió unas sesiones personales por correo electrónico
para tratar el tema de unos cuantos kilos de más: autoestima y cuerpo,
con énfasis en sobrepeso.
Esta historia es un ejemplo excelente de cómo manejar aspectos de mi
cuerpo que no me gustan.
Por lo sencillo del proceso, con facilidad podré trasladar las
enseñanzas a otros campos de mi vida.
Zaida:
“Como a
todas las mujeres de mi generación, me convencieron que una de las
medidas del éxito en una mujer es tener un cuerpo delgado, atlético y
atractivo.”
“Uno de mis
primeros traumas al respecto fue cuando a los 9 años, después de 3 años
de estudiar danza y ballet clásico, me pasé a una escuela de baile
moderno.”
“Aunque me
sabía todos los pasos mejor que nadie y me sentía graciosa como
cualquier otra de las niñas, la maestra me dijo que no saldría al
escenario si no perdía algunos kilos.
“Rebelde por
naturaleza, me salí de la academia, pero siempre me quedó el mensaje y
empecé a atormentarme porque por un lado quería tener una niñez normal
sin preocupaciones ni dietas y por otro quería destacar por mis
habilidades en la gimnasia, el baile, el deporte, etc.”
Aclararme lo que me gusta y lo que no me gusta de
mi cuerpo
“Igual hice
de todo, seguí siendo deportista, me matriculé en gimnasios, participé
en todos los equipos deportivos y hasta gané medallas en algunas
competencias, pero siempre con la sensación de que no podría destacar
nunca por culpa de mi cuerpo, porque no era tan alta ni tan delgada
como quería...”
“Los hombres
que me han querido me devolvieron el gusto hacia mi cuerpo, diciéndome
que les gustaba así como era, y por sus ojos aprendí a apreciar cosas
de mí que antes nunca había tomado en cuenta.”
“Sin
embargo, en mi mente, sigue dominando el pensamiento de ser un fracaso
por no haber podido deshacerme de los kilos de más.”
Apreciar lo que sí me gusta
“Actualmente,
estoy en un buen momento de mi vida, de la que me gusta todo... menos
los kilos que me sobran...”
“No digo que
no me guste mi cuerpo.”
“Lo aprecio
muchísimo, me ha servido y me ha dado mucho placer, todavía se mantiene
bastante saludable y entero y yo sigo activa, deportista y llena de
vida.”
“Pero
siempre está ahí la voz de esa bailarina haciéndome saber que no soy lo
bastante bonita y, sobre todo, lo bastante delgada, para brillar con
las otras niñas en un escenario.”
Reformular lo que no me gusta
Ronald:
Ya está claro que tienes muchas cosas que te gustan.
Y está claro lo que no te gusta, que son sólo unos kilos de más.
Ahora, vibrar con eso que no te gusta te hace sentir mal y te destruye.
Entonces, para pasarlo a positivo, ¿cómo reformularías eso de que no
quieres esos kilos de más?
¿Qué es lo que sí quieres?
- ¿Cuánto quisieras pesar?
- ¿Cómo quisieras verte?
- ¿Cómo quisieras sentirte?
Visualizo cómo sería la vida de mis sueños en
esos aspectos
¿Puedes crear una película de cómo te verías, sentirías, serías,
tendrías, quién estaría, qué hablarías y cuantos otros “ías” se te
ocurran?
Para que sirva, esa imagen tiene que generar una emoción rica,
liberadora, de paz y alegría.
Si no genera esa emoción, no le has llegado.
Debes reformular. Tal vez pretendías mucho o muy poco.
Si tu objetivo final no te lo crees, ¿qué te podrías creer, por lo
pronto?
Permítete soñar...
Zaida:
“Hice la
tarea y comencé por ‘reformular desde la abundancia’:”
“Busco
maneras de crear el cuerpo que deseo.”
Quiero
“QUIERO:
perder los kilos que me sobran sin sentir privaciones”
“VOY: a
liberar la mujer atractiva y atlética que está escondida debajo de la
grasa.”
“Me imagino
ágil, atlética y bastante sexy. ¡Mmm, se siente bien rico!”
“Metas
realistas:”
- “Quiero
perder uno o dos kilos al mes fortaleciendo mi cuerpo en el proceso.”
- “Quiero
pesar 60 kilos o menos, tener fuerza y agilidad, sentirme saludable.”
- “Quiero
comer para alimentarme y no para suplir vacíos.”
- “Quiero
verme bien y me imagino que la gente me mira y sonríe con apreciación.”
- “Me
veo haciendo ejercicio al aire libre, disfrutando del proceso para
obtener el cuerpo que deseo.”
“Se siente
muy rico imaginar todo eso. Ahora me voy a dormir y soñar con el cuerpo
que quiero.”
Ronald:
¡Qué fácil es trabajar contigo! Siento la fuerza emergiendo dentro de
ti.
Me parece que estás permitiéndote fluir con el proceso.
Quiero hacerte notar dos cosas:
Cuando dices: “VOY: a liberar la mujer atractiva y atlética que está
escondida debajo de la grasa”, en esa afirmación estás incluyendo algo
de lo que no quieres – la grasa.
Siento tu reproche detrás de las palabras. Vale que luego no lo
repetiste.
Al decir: “Quiero comer para alimentarme y no para suplir vacíos”,
igual estás incluyendo una vibración no deseada.
Deja de lado los reproches y vibra sólo de manera constructiva.
Al incluir ese tipo de reproches, estás partiendo de la escasez.
Si incluyo la escasez, atraeré más escasez.
Limpia muy bien tus elecciones, para que sólo incluyan cosas que sí
quieres.
Lo que sigue es:
Descubro lo “mejor de mí”
Identifico algo que hago muy bien y me da alegría hacer.
Algo en lo que fluyo con facilidad y que se manifiesta muy fácil y
positivamente en mi vida.
Algo en lo que no tengo nudos, nada se me hace problema y a los ojos de
otras persona, soy muy dichos@ por ser así.
Zaida:
“Nadar en el
mar persiguiendo peces y tortugas, caminar por el bosque, por la
montaña o por la playa...”
“Mi trabajo
actual me encanta. Los temas son fascinantes y se me pasan las horas
escribiendo libros y artículos. Claro, eso implica estar sentada muchas
horas y al final me deja algo atontada, no muy segura de qué idioma
estoy hablando, pero muy contenta con lo que hice y segura que va a
gustar...”
“Disfruto
también de momentos de actividad intensa, como hacer kickboxing o subir
a paso acelerado la cuesta de mi casa... en pocos minutos me dejan sin
aire, pero al mismo tiempo tan satisfecha de haberlo hecho, tan
contenta cada vez que siento un progreso...”
“En resumen,
eso es lo que me fluye a primera entrada...”
Ronald:
Perfecto. Algo o mucho de lo que sigue ya lo has contestado.
Ahora, vamos a entrarle más profundamente.
Registro con todo detalle esa vibración
Capturo la vibra en toda su dimensión.
Creo una imagen completa y clara de esa vibra.
La saboreo, la olfateo, veo cómo es, adónde la siento, cómo la siento,
qué me genera.
- ¿Cómo fluye la energía cuando vibro así?
- ¿Cuánta energía me atraviesa?
- ¿Qué partes de mi cuerpo atraviesa?
- ¿Cómo me siento?
¿Quién soy cuando vibro así?
¿Cuánto tarda algo en manifestarse cuando estoy fluyendo de esa manera?
¿Qué tan fácil se manifiesta lo que quiero?
Zaida:
“Mi estimado
"coach virtual", este mensaje te lo debo hace días porque esta tarea me
ha resultado sorprendentemente difícil...”
“Capturar la
vibra en toda su dimensión... me costó llegar a eso...”
“Lo primero
que descubrí es que no puedo hacerlo sentada frente a la computadora.
Para visualizar y sentir esa vibra, tengo que estar en movimiento.”
“En estos
días entonces, me he dedicado a tratar de "capturar la vibra" y cuando
me preguntas que a qué huele, te diría que a sudor y a mar.”
“Lo que pasa
es que cada vez que salgo a caminar o entro al mar, entro en estado de
meditación en busca de la imagen plena de la vibra deseada.”
“Casi de
inmediato, empiezo a sentirme liviana, como si una fuerza exterior me
moviera, como si una cuerda invisible me jalara.”
“Tomo total
conciencia de lo que estoy haciendo y cada paso o cada brazada me
parecen perfectos, como si no me costaran nada.”
“Al poco
tiempo de disfrutar de esa paz, siento la necesidad de acelerar el paso
o el ritmo al nadar, como si al sentirme más liviana encontrara de
repente más fuerzas dentro de mí y más ganas de sudar o de sentir el
esfuerzo en el cuerpo.”
“Es
riquísimo.”
“No es algo
que me acelere o me produzca ansiedad, es simplemente un deseo de hacer
más, simplemente porque puedo.”
“La
sensación que me llena es de plenitud, de serenidad, de haber llegado a
donde quiero estar y muchos deseos de disfrutarlo y compartirlo.”
“Me invade
todo el cuerpo de energía, pero no como una locomotora sino como un
soplo de viento.”
“Fantástico,
¡qué buena vida! Solo que ahora quiero más.”
“¿Cómo puedo
mantener esa "vibra" de forma predominante en mi vida?”
“¿Será
posible sentirla también cuando hago otras cosas, como conversar con la
gente o sentarme frente a la pantalla de la computadora?”
“Me imagino
que me vas a decir que sí.”
Me alineo con lo “mejor de mí”
Ronald:
¡Ahora sí le has llegado a algo grande...!
La vibra sagrada.
Lo más valioso de tu vida, ¿cierto?
Huele a sudor y mar, entonces sabe a sal.
Eres esa gigante cuando estás en movimiento (te lo permites más
fácilmente en movimiento). Entras en estado de meditación...
¿Te das cuenta de quién eres en esos momentos en que fluyes con tanta
fuerza?
Estás siendo la esencia de tu ser, quien en el fondo verdaderamente
eres.
Estás permitiéndote fluir con tu eternidad.
Eres una extensión de la energía que crea los mundos.
Eso es potente.
Dices: "Fantástico,
¡qué buena vida! Solo que ahora quiero más."
De eso se trata, de vivirlo más y más. Que esta condición de ser te
invada otras áreas de la vida.
Bueno, antes de seguir, disfruta esto unos días.
Permítete sentir el flujo de energía que atraviesa toda tu humanidad.
Felicidades, amiga.
Aplicar “lo mejor de mí” a esas áreas por
desarrollar
Zaida:
“Te cuento
que me quebré el fémur jugando fútbol.”
“Este
período de "invalidez" me está obligando a despertar la conciencia de
las capacidades y limitaciones del cuerpo, y los ejercicios de
rehabilitación (que inicié hace dos semanas) han servido para poner a
trabajar los músculos en forma aislada, tomando clara conciencia de
cada uno de ellos, aunque no pueda hacer mis actividades habituales:
caminar y nadar.”
“¿Qué dice
mi maestro virtual al respecto?”
Ronald:
¡Qué extraordinario!
Ahora sí le metes los dientes a algo bueno.
Primero:
Creo que anteriormente lograste visualizar y re-crear la vibra de tu
espectacular conexión con tu esencia.
Sabe a sudor y mar – a sal.
Me parece que la tienes bien identificada y perfilada...
…y te sientes completa, inspirada, fuerte.
Esa es una línea que se amarra con otras dos:
Segundo:
La realidad como tal no es lo que “me parece” que es.
La realidad es lo que “creo que es”.
Si varias personas ven un suceso, cada una dará su versión diferente.
Hay tantas “realidades” como personas.
Y si alguien logra hacerme cambiar de opinión, mi versión de “la
realidad” cambia.
En otras palabras, “lo que es” (la realidad), lo interpreto. Y según
esa interpretación, así constituyo “mi verdad”.
“Mi verdad” es una creencia y las creencias generan una emoción y a la
postre, una vibración.
Puesto que atraigo en función de cómo vibro, mis creencias provocan que
atraiga todo lo que les es armónico.
- Atraigo más pensamientos similares.
- Atraigo personas con pensamientos similares.
- Atraigo eventos que son de la misma onda.
Al final, al ver eventos de esa misma onda, me digo: "ves como tenía
razón". Se reafirma mi creencia en esa dirección y mi vida entera se va
por ese lado.
Esa es la famosa profecía de auto-cumplimiento.
Tercero:
La mente subconsciente no sabe distinguir entre "la realidad" y la
ficción.
Si yo me veo disfrutando, sudando y saboreando la playa, mi
subconsciente va a disparar una serie de reacciones muy positivas.
Por otro lado, si yo estoy en reposo con la pierna enyesada y tomando
medicamentos, pero me imagino disfrutando, sudando y saboreando la
playa, mi subconsciente va a disparar las mismas reacciones.
Otra versión sobre el mismo tema:
Si en la playa yo vibro rico porque estoy a puro sudor y sal, el
universo me da más de lo mismo – si me lo permito.
Aunque mi "realidad" en este momento sea de yeso y reposo, si yo elijo
vibrar rico, a puro sudor y sal, el universo me da más de lo mismo – si
me lo permito.
Aquí, el permitírmelo tiene un significado más importante. Puede ser
que se meta mi mente y me diga: "no
seas tonta, ¿no sientes el peso del
yeso?"
Pero si me lo permito, voy a vibrar con salud, bienestar y fuerza
interna.
Me repondré del malestar mucho más rápido.
Creo una nueva realidad: mi “realidad deseada”
Allí se juntaron las tres líneas.
Tengo un perfil bien identificado de cómo vibro cuando estoy conectad@.
Lo acepto como mi realidad elegida (sin negar la otra).
El subconsciente y el universo se confabulan con esa vibra y recibo lo
que tanto quiero.
Empiezan a aparecer en mi vida resultados consistentes con esta nueva
creencia sobre mi realidad:
- Me voy a sentir mejor de inmediato.
- Poco a poco voy a atraer más pensamientos
similares o diferentes pero
de la misma frecuencia (tendencia).
- Atraeré personas que vibran en esa dirección.
Incluso, atraeré otras
facetas de las mismas personas que me rodean.
- Mis células escucharán otro tipo de
instrucciones.
En verdad, aquí hay que aclarar que las células saben muy bien cómo
atraer su bienestar.
Cuando estoy desalinead@, les mando instrucciones confusas.
Al
realinearme, le permito a mis células hacer el trabajo que saben hacer.
La nueva instrucción es: "células, hagan ustedes lo que bien saben
hacer".
Empezarán a suceder cosas que me hacen sentir mejor y me empujan aún
más en la dirección deseada.
Si logras aplicar con éxito este procedimiento para tu recuperación
rápida, tienes las herramientas para aplicarlo a otras áreas de tu
vida.
Como en el asunto de los kilos de más.
¿Te suena interesante? ¿Cómo la ves?
Alinearme con lo deseado
Zaida:
“Guau,
amigo, ¡qué bien suena todo eso! Vamos por partes...”
“Apenas leí
tu mensaje les dije a mis células: hagan lo que ustedes saben hacer tan
bien... ¡nada se pierde probando!”
“Después
decidí hacer una pequeña meditación antes de mis ejercicios de
rehabilitación, para conectarme con esa vibra de sudor y sal.”
“Hice mi
serie habitual de las mañanas, visualizando desde el olor del mar hasta
el movimiento de mi cuerpo en el agua y la sensación de la arena.”
“Puedo
decirte que el efecto en mi mente fue inmediato y los ejercicios se
convirtieron en placer. ¡Hasta los pececitos de colores me visitaron!”
“El
resultado fue esa mezcla de sudor y placer que me hace vibrar y sentir
tan bien... ¡no te digo lo bien que me supo el baño después de eso!”
“Gracias por
el impulso. Tienes mucha razón.”
“Con este
ejercicio me resulta particularmente vívido el poder de visualizar una
realidad en la mente y convertirla en mi realidad...”
“Bueno, así
es como la veo. ¿Qué me dices?”
Ronald:
Doy por totalmente exitoso el proceso y felicito a tan excelente
practicante.
Éxito total.
Pura energía desde la esencia, energía esencial.
Me alegro tanto, tanto...
Para reforzar este proceso tan impresionante...
Preparar imágenes y pensamientos de apoyo
Te recomiendo que prepares una serie de imágenes y pensamientos
inspiradores, que vas a usar cuando los necesites.
Es el tipo de cosa que hacías cuando ibas para un examen y preparabas
un “ayuda-memoria” – yo lo conocía como “forro”. Te ayudaba a recordar
las cosas más importantes.
Ejercita ese sabor a sal, la sensación de libertad, tu fuerza interna,
la sensación de estar completa y feliz, de flotar en el agua, etc.
Te resultará muy conveniente tener a mano esas imágenes y pensamientos
(que ya has practicado).
Zaida:
“Muchas,
muchas gracias amigo.”
“Sí, es un
placer enorme ese de conectarme libremente con la energía y la vibra
del mar y muy impresionante descubrir que puedo hacerlo desde cualquier
tarde gris y lluviosa en la ciudad.”
“Yo acabo de
terminar una nueva serie de ejercicios "conectando
con mi esencia".
¡Qué rico!”
“Hasta hace
un par de días los ejercicios de rehabilitación eran una obligación y
los hacía porque sé que necesito trabajar los músculos que sostienen
mis huesos, pero ahora lo hago por placer y porque me permite
conectarme con esa sensación que me encanta de ser parte del mar.”
Ronald:
Una última cosa antes de cerrar:
Acepto y aprecio mi cuerpo en su condición actual
Cuando tengo unos kilos de más, me cuesta aceptarme.
Si no me acepto así como soy ahora, no podré cambiar.
Zaida:
“Estoy en
parte de acuerdo con eso, pues cuando acepté el yeso y mi inmovilidad,
dejé de mortificarme y empecé a disfrutar mi vida de nuevo. Pero...”
“Siempre he
creído más bien que si me acepto con esos kilos de más, entonces no me
voy los voy a quitar de encima.”
Ronald:
Todo lo contrario. Si lucho en contra de esos kilos, no me libero de
ellos.
Cuando te mortificabas por el yeso y el reposo forzado, no eras libre.
Cuando al fin te aceptaste enyesada, te liberaste y empezaste a
disfrutar más la vida.
Todo aquello en lo que pongo mi atención se hace más grande.
Siendo así, si pongo mi atención en mis kilos de más, atraigo más de lo
mismo.
Mejor pongo mi atención en la visión de mí mism@ con el cuerpo ideal,
para atraer más de eso.
Aceptarme tal y como soy me libera.
Me acepto como soy ahora.
No quiero quedarme aquí, pero acepto que aquí estoy.
Acepto mis kilos de más,
acepto mis hábitos de comer, acepto mis condiciones actuales.
Una vez aceptada mi condición actual, ya soy libre y puedo soltarme a
volar con mis sueños.
Esos sueños se manifestarán más rápido así.
Creo que ya con esto cerramos. Quedo muy contento de los resultados de
la experiencia.
Zaida:
“Así que ¿ya
me das de alta? ¿Tan fácil? ¡Qué alegría!”
“Un fuerte
abrazo”
Ronald:
Un fuerte abrazo, amiga.
Por los kilos que quiero,
Ronald Esquivel
Instructor de Balance Integral
Paso
de Kilos de Más a Historias
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