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lo mejor de mí, #03 --
July 19, 2006
Hola

Bienvenid@ a la tercera edición del boletín lo mejor de mí.

Agradezco los comentarios tan positivos que he recibido principalmente de México, Perú, Costa Rica y Colombia.

Es muy estimulante saber que los pensamientos de este sitio han sido de apoyo a tantas personas en su proceso de transformación.


Noticias de Autoestima, Éxito y Crecimiento Personal

¿Puedo hacer yoga, meditación y técnicas de relajación para impulsar mi crecimiento personal, aumentar mi autoestima y alcanzar el éxito?

La respuesta es un rotundo sí.

Quiero enterarme de las razones por las cuales estas técnicas favorecen mi desarrollo personal.

Quiero aprender a realizar los ejercicios básicos más efectivos.

Inicio el viaje a mi interioridad en la nueva página de Yoga, Meditación y Técnicas de Relajación y dejo atrás la hipertensión, ansiedad, insomnio, depresión y otros desórdenes.

Me enteraré de otros beneficios aún más importantes.


El pensamiento del mes

¿Quién soy yo?

Toda mi vida he creído que
yo soy mi cuerpo, mi mente y mis sentimientos.
Algunos incluyen sus títulos, logros y posesiones
al explicar quiénes son.

Quien verdaderamente soy, mi esencia
equivale a toda la parte no visible
de un témpano de hielo.

¿Puedo sentir el alcance de esto?

- Autoestima, éxito y desarrollo personal



Historia de Zaida

Zaida de Perú me pidió unas sesiones personales por correo electrónico para tratar el tema de autoestima y cuerpo, con énfasis en sobrepeso.

Esta historia es un ejemplo excelente de cómo manejar aspectos de mi cuerpo que no me gustan. Por lo sencillo del proceso, con facilidad podré trasladar las enseñanzas a otros campos de mi vida.

La historia es larga, por lo cual separo un el tiempo requerido para extraerle los beneficios.

Zaida:

“Como a todas las mujeres de mi generación, me convencieron que una de las medidas del éxito en una mujer es tener un cuerpo delgado, atlético y atractivo.”

“Uno de mis primeros traumas al respecto fue cuando a los 9 años, después de 3 años de estudiar danza y ballet clásico, me pasé a una escuela de baile moderno.”

“Aunque me sabía todos los pasos mejor que nadie y me sentía graciosa como cualquier otra de las niñas, la maestra me dijo que no saldría al escenario si no perdía algunos kilos.

“Rebelde por naturaleza, me salí de la academia, pero siempre me quedó el mensaje y empecé a atormentarme porque por un lado quería tener una niñez normal sin preocupaciones ni dietas y por otro quería destacar por mis habilidades en la gimnasia, el baile, el deporte, etc.”

Aclararme lo que me gusta y lo que no me gusta de mi cuerpo

“Igual hice de todo, seguí siendo deportista, me matriculé en gimnasios, participé en todos los equipos deportivos y hasta gané medallas en algunas competencias, pero siempre con la sensación de que no podría destacar nunca por culpa de mi cuerpo, porque no era tan alta ni tan delgada como quería...”

“Los hombres que me han querido me devolvieron el gusto hacia mi cuerpo, diciéndome que les gustaba así como era, y por sus ojos aprendí a apreciar cosas de mí que antes nunca había tomado en cuenta.”

“Sin embargo, en mi mente, sigue dominando el pensamiento de ser un fracaso por no haber podido deshacerme de los kilos de más.”

Apreciar lo que sí me gusta

“Actualmente, estoy en un buen momento de mi vida, de la que me gusta todo... menos los kilos que me sobran...”

“No digo que no me guste mi cuerpo.”

“Lo aprecio muchísimo, me ha servido y me ha dado mucho placer, todavía se mantiene bastante saludable y entero y yo sigo activa, deportista y llena de vida.”

“Pero siempre está ahí la voz de esa bailarina haciéndome saber que no soy lo bastante bonita y, sobre todo, lo bastante delgada, para brillar con las otras niñas en un escenario.”

Reformular lo que no me gusta

Ronald:

Ya está claro que tienes muchas cosas que te gustan.

Y está claro lo que no te gusta, que son sólo unos kilos de más.

Ahora, vibrar con eso que no te gusta te hace sentir mal y te destruye.

Entonces, para pasarlo a positivo, ¿cómo reformularías eso de que no quieres esos kilos de más?

¿Qué es lo que sí quieres?

¿Cuánto quisieras pesar?

¿Cómo quisieras verte?

¿Cómo quisieras sentirte?

Visualizo cómo sería la vida de mis sueños en esos aspectos

¿Puedes crear una película de cómo te verías, sentirías, serías, tendrías, quién estaría, qué hablarías y cuantos otros “ías” se te ocurran?

Para que sirva, esa imagen TIENE QUE GENERAR UNA EMOCIÓN RICA, LIBERADORA, DE PAZ Y ALEGRÍA.

Si no genera esa emoción, no le has llegado.

Debes reformular. Tal vez pretendías mucho o muy poco.

Si tu objetivo final no te lo crees, ¿qué te podrías creer, por lo pronto?

Permítete soñar...

Zaida:

“Hice la tarea y comencé por ‘reformular desde la abundancia’:”

“Busco maneras de crear el cuerpo que deseo.”

“QUIERO: perder los kilos que me sobran sin sentir privaciones”

“VOY: a liberar la mujer atractiva y atlética que está escondida debajo de la grasa.”

“Me imagino ágil, atlética y bastante sexy. ¡Mmm, se siente bien rico!”

“Metas realistas:”

  • “Quiero perder uno o dos kilos al mes fortaleciendo mi cuerpo en el proceso.”
  • “Quiero pesar 60 kilos o menos, tener fuerza y agilidad, sentirme saludable.”
  • “Quiero comer para alimentarme y no para suplir vacíos.”
  • “Quiero verme bien y me imagino que la gente me mira y sonríe con apreciación.”
  • “Me veo haciendo ejercicio al aire libre, disfrutando del proceso para obtener el cuerpo que deseo.”

“Se siente muy rico imaginar todo eso. Ahora me voy a dormir y soñar con el cuerpo que quiero.”

Ronald:

¡Qué fácil es trabajar contigo! Siento la fuerza emergiendo dentro de ti. Me parece que estás permitiéndote fluir con el proceso.

Quiero hacerte notar dos cosas:

  1. Cuando dices: “VOY: a liberar la mujer atractiva y atlética que está escondida debajo de la grasa, en esa afirmación estás incluyendo algo de lo que no quieres – la grasa. Siento tu reclamo detrás de las palabras. Vale que luego no lo repetiste.
  2. Al decir: “Quiero comer para alimentarme y no para suplir vacíos, igual estás incluyendo una vibración no deseada. Deja de lado los reclamos y vibra sólo de manera constructiva.

Al incluir ese tipo de reclamos, estás partiendo de la escasez.

Si incluyo la escasez, atraeré más escasez.

Limpia muy bien tus elecciones, para que sólo incluyan cosas que sí quieres.

Lo que sigue es:

Descubro lo “mejor de mí”

Identifico algo que hago muy bien y me da alegría hacer.

Algo en lo que fluyo con facilidad y que se manifiesta muy fácil y positivamente en mi vida.

Algo en lo que no tengo nudos, nada se me hace problema y a los ojos de otras persona, soy muy dichos@ por ser así.

Zaida:

“Nadar en el mar persiguiendo peces y tortugas, caminar por el bosque, por la montaña o por la playa...”

“Mi trabajo actual me encanta. Los temas son fascinantes y se me pasan las horas escribiendo libros y artículos. Claro, eso implica estar sentada muchas horas y al final me deja algo atontada, no muy segura de qué idioma estoy hablando, pero muy contenta con lo que hice y segura que va a gustar...”

“Disfruto también de momentos de actividad intensa, como hacer kickboxing o subir a paso acelerado la cuesta de mi casa... en pocos minutos me dejan sin aire, pero al mismo tiempo tan satisfecha de haberlo hecho, tan contenta cada vez que siento un progreso...”

“En resumen, eso es lo que me fluye a primera entrada...”

Ronald:

Perfecto. Algo o mucho de lo que sigue ya lo has contestado. Ahora, vamos a entrarle más profundamente.

Registro con todo detalle esa vibración

Capturo la vibra en toda su dimensión.

Creo una imagen completa y clara de esa vibra.

La saboreo, la olfateo, veo cómo es, adónde la siento, cómo la siento, qué me genera.

¿Cómo fluye la energía cuando vibro así? ¿Cuánta energía me atraviesa? ¿Qué partes de mi cuerpo atraviesa? ¿Cómo me siento?

¿Quién soy cuando vibro así?

¿Cuánto tarda algo en manifestarse cuando estoy fluyendo de esa manera? ¿Qué tan fácil se manifiesta lo que quiero?

Zaida:

“Mi querido "coach virtual", este mensaje te lo debo hace días porque esta tarea me ha resultado sorprendentemente difícil...”

“capturar la vibra en toda su dimensión... me costó llegar a eso...”

“lo primero que descubrí es que no puedo hacerlo sentada frente a la computadora. Para visualizar y sentir esa vibra, tengo que estar en movimiento.”

“En estos días entonces, me he dedicado a tratar de "capturar la vibra" y cuando me preguntas que a qué huele, te diría que a sudor y a mar.”

“Lo que pasa es que cada vez que salgo a caminar o entro al mar, entro en estado de meditación en busca de la imagen plena de la vibra deseada.”

“Casi de inmediato, empiezo a sentirme liviana, como si una fuerza exterior me moviera, como si una cuerda invisible me jalara.”

“Tomo total conciencia de lo que estoy haciendo y cada paso o cada brazada me parecen perfectos, como si no me costaran nada.”

“Al poco tiempo de disfrutar de esa paz, siento la necesidad de acelerar el paso o el ritmo al nadar, como si al sentirme más liviana encontrara de repente más fuerzas dentro de mí y más ganas de sudar o de sentir el esfuerzo en el cuerpo.”

“Es riquísimo.”

“No es algo que me acelere o me produzca ansiedad, es simplemente un deseo de hacer más, simplemente porque puedo.”

“La sensación que me llena es de plenitud, de serenidad, de haber llegado a donde quiero estar y muchos deseos de disfrutarlo y compartirlo.”

“Me invade todo el cuerpo de energía, pero no como una locomotora sino como un soplo de viento.”

“Fantástico, ¡qué buena vida! Solo que ahora quiero más.”

“¿Cómo puedo mantener esa "vibra" de forma predominante en mi vida?”

“¿Será posible sentirla también cuando hago otras cosas, como conversar con la gente o sentarme frente a la pantalla de la computadora?”

“Me imagino que me vas a decir que sí.”

Me alineo con lo “mejor de mí”

Ronald:

¡Ahora sí le has llegado a algo grande...!

La vibra sagrada, hermanita. Lo más valioso de tu vida, ¿cierto?

Huele a sudor y mar, entonces sabe a sal.

Eres esa gigante cuando estás en movimiento (te lo permites más fácilmente en movimiento). Entras en estado de meditación...

¿Te das cuenta de quién eres en esos momentos en que fluyes con tanta fuerza?

Estás siendo la esencia de tu ser, quien en el fondo verdaderamente eres.

Estás permitiéndote fluir con tu eternidad.

Eres una extensión de la energía que crea los mundos.

Eso es potente.

Dices: "Fantástico, ¡qué buena vida! Solo que ahora quiero más."

De eso se trata, de vivirlo más y más. Que esta condición de ser te invada otras áreas de la vida.

Bueno, antes de seguir con este negocio de autoestima y cuerpo, disfruta esto unos días.

Permítete sentir el flujo de energía que atraviesa toda tu humanidad.

Felicidades, amiga.

Aplicar “lo mejor de mí” a esas áreas por desarrollar

Zaida:

“Te cuento que me quebré el fémur jugando fútbol.”

“Este período de "invalidez" me está obligando a despertar la conciencia de las capacidades y limitaciones del cuerpo, y los ejercicios de rehabilitación (que inicié hace dos semanas) han servido para poner a trabajar los músculos en forma aislada, tomando clara conciencia de cada uno de ellos, aunque no pueda hacer mis actividades habituales: caminar y nadar.”

“¿Qué dice mi maestro virtual al respecto?”

Ronald:

¡Qué extraordinario!

Ahora sí le metemos los dientes a algo bueno.

Primero:

Creo que anteriormente lograste visualizar y re-crear la vibra de tu espectacular conexión con tu esencia.

Sabe a sudor y mar - a sal.

Me parece que la tienes bien identificada y perfilada...

y te sientes completa, inspirada, fuerte.

Esa es una línea que se amarra con otras dos:

Segundo:

La realidad como tal no es lo que “me parece” que es.

La realidad es lo que “creo que es”.

Si varias personas ven un suceso, cada una dará su versión diferente. Hay tantas “realidades” como personas.

Y si alguien logra hacerme cambiar de opinión, mi versión de “la realidad” cambia.

En otras palabras, “lo que es” (la realidad), lo interpreto. Y según esa interpretación, así constituyo “mi verdad”.

“Mi verdad” es una creencia y las creencias generan una emoción y a la postre, una vibración.

Puesto que atraigo en función de cómo vibro, mis creencias provocan que atraiga todo lo que les es armónico.

Atraigo más pensamientos similares.

Atraigo personas con pensamientos similares.

Atraigo eventos que son de la misma onda.

Al final, al ver eventos de esa misma onda, me digo: "ves como tenía razón". Se reafirma mi creencia en esa dirección y mi vida entera se va por ese lado.

Esa es la famosa profecía de auto-cumplimiento.

Tercero:

La mente subconsciente no sabe distinguir entre "la realidad" y la ficción.

Si yo me veo disfrutando, sudando y saboreando la playa, mi subconsciente va a disparar una serie de reacciones muy positivas.

Por otro lado, si yo estoy en reposo con la pierna enyesada y tomando medicamentos, pero me imagino disfrutando, sudando y saboreando la playa, mi subconsciente va a disparar las mismas reacciones.

Otra versión sobre el mismo tema:

Si en la playa yo vibro rico porque estoy a puro sudor y sal, el universo me da más de lo mismo - si me lo permito.

Aunque mi "realidad" en este momento sea de yeso y reposo, si yo elijo vibrar rico, a puro sudor y sal, el universo me da más de lo mismo - si me lo permito.

Aquí, el permitírmelo tiene un significado más importante. Puede ser que se meta mi mente y me diga: "no seas tonta, ¿no sientes el peso del yeso?"

Pero si me lo permito, voy a vibrar con salud, bienestar y fuerza interna.

Me repondré del malestar mucho más rápido.

Creo una nueva realidad: mi “realidad deseada”

Allí se juntaron las tres líneas.

  1. Tengo un perfil bien identificado de cómo vibro cuando estoy conectad@.
  2. Lo acepto como mi realidad elegida (sin negar la otra).
  3. El subconsciente y el universo se confabulan con esa vibra y recibo lo que tanto quiero.

Empiezan a aparecer en mi vida resultados consistentes con esta nueva creencia sobre mi realidad.

Me voy a sentir mejor de inmediato. Poco a poco voy a atraer más pensamientos similares o diferentes pero de la misma frecuencia (tendencia).

Atraeré personas que vibran en esa dirección. Incluso, atraeré otras facetas de las mismas personas que me rodean.

Mis células escucharán otro tipo de instrucciones.

En verdad, aquí hay que aclarar que las células saben muy bien cómo atraer su bienestar.

Cuando estoy desalinead@, les mando instrucciones de bloqueo. Al realinearme, le permito a mis células hacer el trabajo que saben hacer.

La nueva instrucción es: "hagan ustedes lo que bien saben hacer".

Empezarán a suceder cosas que me hacen sentir mejor y me empujan aún más en la dirección deseada.

Si logras aplicar con éxito este procedimiento para tu recuperación rápida, tienes las herramientas para aplicarlo a otras áreas de tu vida.

Como en el asunto de los kilos de más.

¿Te suena interesante? ¿Cómo la ves?

Alinearme con lo deseado

Zaida:

“Guau, amigo, ¡qué bien suena todo eso! Vamos por partes...”

“Apenas leí tu mensaje les dije a mis células: hagan lo que ustedes saben hacer tan bien... ¡nada se pierde probando!”

“Después decidí hacer una pequeña meditación antes de mis ejercicios de rehabilitación, para conectarme con esa vibra de sudor y sal.”

“Hice mi serie habitual de las mañanas, visualizando desde el olor del mar hasta el movimiento de mi cuerpo en el agua y la sensación de la arena.”

“Puedo decirte que el efecto en mi mente fue inmediato y los ejercicios se convirtieron en placer. ¡Hasta los pececitos de colores me visitaron!”

“El resultado fue esa mezcla de sudor y placer que me hace vibrar y sentir tan bien... ¡no te digo lo bien que me supo el baño después de eso!”

“Gracias por el impulso. Tienes mucha razón.”

“Con este ejercicio me resulta particularmente vívido el poder de visualizar una realidad en la mente y convertirla en mi realidad...”

“Bueno, así es como la veo. ¿Qué me dices?”

Ronald:

Doy por totalmente exitoso el proceso y felicito a tan excelente practicante.

Éxito total. Pura energía desde la esencia, energía esencial.

Me alegro tanto, tanto...

Para reforzar este proceso tan impresionante...

Preparar imágenes y pensamientos de apoyo

Te recomiendo que prepares una serie de imágenes y pensamientos inspiradores, que vas a usar cuando los necesites.

Es el tipo de cosa que hacías cuando ibas para un examen y preparabas un “ayuda-memoria” – yo lo conocía como “forro”. Te ayudaba a recordar las cosas más importantes.

Ejercita ese sabor a sal, la sensación de libertad, tu fuerza interna, la sensación de estar completa y feliz, de flotar en el agua, etc.

Te resultará muy conveniente tener a mano esas imágenes y pensamientos (que ya has practicado).

Zaida:

“Muchas, muchas gracias amigo.”

“Sí, es un placer enorme ese de conectarme libremente con la energía y la vibra del mar y muy impresionante descubrir que puedo hacerlo desde cualquier tarde gris y lluviosa en la ciudad.”

“Yo acabo de terminar una nueva serie de ejercicios "conectando con mi esencia". ¡Qué rico!”

“Hasta hace un par de días los ejercicios de rehabilitación eran una obligación y los hacía porque sé que necesito trabajar los músculos que sostienen mis huesos, pero ahora lo hago por placer y porque me permite conectarme con esa sensación que me encanta de ser parte del mar.”

Ronald:

Una última cosa antes de cerrar:

Acepto y aprecio mi cuerpo en su condición actual

Cuando tengo unos kilos de más, me cuesta aceptarme.

Si no me acepto así como soy ahora, no podré cambiar.

Zaida:

“Estoy en parte de acuerdo con eso, pues cuando acepté el yeso y mi inmovilidad, dejé de mortificarme y empecé a disfrutar mi vida de nuevo. Pero...”

“Siempre he creído más bien que si me acepto con esos kilos de más, entonces no me voy los voy a quitar de encima.”

Ronald:

Todo lo contrario. Si lucho en contra de esos kilos, no me libero de ellos.

Cuando te mortificabas por el yeso y el reposo forzado, no eras libre. Cuando al fin te aceptaste enyesada, empezaste a disfrutar más la vida.

Todo aquello en lo que pongo mi atención se hace más grande.

Siendo así, si pongo mi atención en mi gordura, atraigo más de lo mismo.

Mejor pongo mi atención en la visión de mí mism@ con el cuerpo ideal, para atraer más de eso.

Aceptarme tal y como soy me libera.

Me acepto como soy ahora.

No quiero quedarme aquí, pero acepto que aquí estoy. Acepto mi gordura, acepto mis hábitos de comer, acepto mis condiciones actuales.

Una vez aceptada mi condición actual, ya soy libre y puedo soltarme a volar con mis sueños. Esos sueños se manifestarán más rápido así.

Creo que ya con esto cerramos. Quedo muy contento de los resultados de la experiencia.

Zaida:

“Así que ¿ya me das de alta? ¿Tan fácil? ¡Qué alegría!”

“Un fuerte abrazo”

Ronald:

Un fuerte abrazo, amiga.



Sería extraordinario conocer tus comentarios.

Por el aprecio hacia mí mism@,

Ronald Esquivel
Instructor de Balance Integral


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