Meditación Vipassana

La Meditación Vipassana (Vipasana) es la esencia de todas las prácticas de meditación. Con ella aprendo a aquietar mis sensaciones, sentimientos y pensamientos, para conectar con lo mejor de mí.

  • “no puedo acallar mi mente”
  • “al rato me siento incómod@”
  • “no dispongo de tanto tiempo libre”

¡Libre es como me voy a sentir cuando elija sacar el rato para practicar la meditación! Nada de todo lo anterior es tan importante como conectarme con mi esencia.

Cuando lo haya logrado, alcanzaré:

  • un estado de ser superior, insospechado por mi conciencia
  • un estado de integración que multiplicará mis capacidades
  • fuerza interior, paz, alegría, inspiración, libertad… y la lista continúa

La meditación Vipassana ha sido practicada durante milenios y recomendada por grandes maestros. Sus efectos son innegables.

Me debo la oportunidad de comprobarlo por mí mism@.

¿En qué consiste la Meditación Vipassana?

  • separo un período de 20 y preferiblemente 40 minutos
  • puedo poner música suave, inspiradora, de preferencia instrumental
  • selecciono un lugar en el que pueda estar sin interrupciones

  • me siento en una silla o sobre un cojín con la espalda recta
  • deposito mi atención en la respiración - observo
  • si me distraigo, simplemente regreso a la observación

  • puedo mantener mi atención en la entrada y salida del aire a través de mi nariz, o
  • puedo concentrar mi atención en el movimiento de mi abdomen
  • repito esta meditación diariamente por lo menos durante tres meses

Es normal que surjan en mi conciencia muchos pensamientos, sentimientos y sensaciones sin ningún orden.

Es buena idea tener un cuaderno cerca para escribir asuntos que considere importante atender posteriormente. Después regreso a la observación de la respiración.

Sentiré ganas de ponerme en pie, de atender asuntos urgentes y resolver situaciones emocionales. Me observo ante esas urgencias y regreso a la observación de mi respiración.

Observo el asunto que mi mente considera tan urgente y me observo reaccionando.

Si me dejo llevar en una sucesión de pensamientos, emociones o sensaciones, no me lo reprocho ni emito juicios. Simplemente regreso a la observación.

Si me pillo ya en el reproche, me relajo y observo todo ese pleito, sin juzgar.

Luego, suave y gentilmente, regreso a la respiración.

¿Qué gano con eso?

Tal vez parezca que nada de inmediato, pero al tiempo de practicar la meditación diaria, mi cuerpo se relaja profundamente, mi mente se va silenciando y mis emociones entran en reposo.

Me conecto con el vacío.

Ese es el estado de conexión con mi esencia. Es un estado superior del ser.

Estaré favoreciendo el establecimiento de conexiones entre mi persona y mi esencia.

Estoy tendiendo puentes entre lo terrenal y lo eterno.

Simultáneamente estaré recibiendo todos los otros beneficios que brinda la meditación.

  • Lograré desempeñarme mejor el resto del día.
  • Estaré más en control de mi vida.
  • Me sentiré muy bien en todo aspecto.

  • Mi cuerpo funcionará mejor.
  • Mi mente estará menos bulliciosa y más ordenada.
  • Mis emociones estarán más claras.

La meditación Vipassana es la recomendada por el Yoga de Biocreación.

Es fácil y no tiene riesgos. La pueden practicar personas de todas las edades.

Por lo tanto, elijo libre y concientemente, hacer meditación Vipassana y abrir los canales de comunicación con mi esencia y alcanzar “lo mejor de mí”.

Exploro las paginas de

Técnicas de Relajación.

Conectando mi esencia

La vida de mis sueños

Por la observación sin juicio,

Ronald Esquivel
Instructor de Balance Integral