El afiche de mis sueños

Me pediste que compartiera la historia del afiche de la vida de mis sueños, por si alguno de tus lectores podía encontrar alguna utilidad en mi proceso, así que aquí te va el cuento.

Cuando hablaste de hacer un afiche donde representáramos nuestros sueños, nuestros preciados deseos, lo que queríamos obtener, me pareció una excelente idea: qué mejor manera de atraer lo que queremos que tener una representación gráfica que nos recuerde nuestras ambiciones, el por qué nos levantamos cada mañana con ganas de algo más.

Muy convencida, me fui para mi casa y me dediqué a recortar de revistas escenas que debían representar esas realidades que yo deseaba. Acumulé cantidades de recortes, pero cuando me sentaba a elegirlos y colocarlos en un papel que representara la vida de mis sueños, me daba cuenta que no me servían.

No me representaban

Esa modelo podía emanar la misma salud que yo deseaba alcanzar pero no me podía reconocer en ella. Ese actor podía ser el hombre más guapo que he visto pero no era el que quería tener en mis brazos. Esa otra mujer podía representar la más pura sensualidad imaginable, pero no me representaba a mí.

Poco a poco fui desechando las imágenes. Ninguna servía. Me quedé con algunas frases: naturalmente saludable… sudar es sexy… me hablaban, pero no me producían ese reconocimiento que esperaba. Al rato, abandoné la idea y decidí quedarme calladita cuando veía los afiches de otras personas, tan lindos, tan llenos de alma y de color, tan ellos.

¿Cómo representar mis sueños?

No sé por qué te mencioné el asunto el otro día. Supongo que en el fondo me sentía estancada por no poder crear ese afiche que me parecía algo tan poderoso.

Tus sugerencias me abrieron los ojos: ¿por qué no dibujarlo yo, liberándome de las imágenes de revistas? No soy dibujante, pero me pareció que tenías razón, que con cuatro palitos y un par de curvas podía representar lo que quería sin introducir los prejuicios que me generaban los recortes.

Afiche de Estela

Logré representar mis sueños con unas líneas simbólicas: una mano llena como símbolo de la abundancia, unas figuras en el agua representando la plenitud que siento en el mar, una pareja entregada a la pasión y una mujer satisfecha y agradecida que levanta los brazos al cielo.

Dibujé mis sueños en la arena y luego mi mente los fue transformando hasta que pude sentarme ante el papel en blanco y dibujar a mano alzada lo que venía procesando todo este tiempo.

El afiche de la vida de mis sueños es hoy un papel con cuatro garabatos en marcador, como dibujado por una mano de niña. Supongo que es la niña interior que todavía se atreve a pedir deseos.

Cada vez que lo veo me saca una sonrisa... y me recuerda para qué me levanté esta mañana y por qué me siento tan feliz, me reconozco perfectamente en esa mujer que alza las manos en celebración y su sonrisa serena y satisfecha es la mía.

Estela


No importa el medio que use para representar mis deseos mientras me haga vibrar.

Puedo tomarme fotos en alusión a lo que quiero, puedo elegir palabras, jeroglíficos o dibujos.

La intención es tener un recordatorio que diariamente me ponga a vibrar intensamente en positivo.

Espero que esta experiencia de Estela sea una inspiración para much@s.

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Ejemplos de la vida de mis sueños

Afiche de la vida de mis sueños

Por hacer realidad mis mayores deseos,

Ronald Esquivel
Instructor de Balance Integral