Tristeza por la pérdida de un ser querido

Aún siendo la más desgarradora, esta tristeza me puede llevar a estados extraordinarios de inspiración y conexión con mi alma.

Yo, Ronald, el autor de estas páginas, he vivido la muerte de mi primera esposa, de mi madre, mi hermana y de amigos – hermanos del alma. He presenciado el derrumbe de proyectos de vida y la pérdida de relaciones que valoraba mucho.

Conozco el abismo y el desgarre profundo, pero dichosamente puedo hablar desde el otro lado de la tristeza: el lado de la esperanza, la ilusión y el optimismo.

Ni por un instante me apiadé de mí y no lo haré contigo. No voy a llorar a tu lado ni identificarme con tu dolor.

Pero aquí estoy, cariñosamente a tu lado. Estoy con una sonrisa y respetuosamente diciéndote que comprendo adónde estás, pero puedo ver otro lado tuyo porque sé que tu alma nació a esta vida para que la vivieras con un sentido, con ilusión y alegría.

Estoy aquí para recordarte que, aunque hubieras preferido que las cosas fueran diferentes, en el fondo de tu ser sabes que todo está bien.

Permite que se mueva la energía

No lo trates de comprender ni reacciones. No te estoy hablando con la razón sino con la emoción. Sólo permite que la energía fluya.

Al final, allí donde todos los caminos se juntan...

sabes que todo está bien.

¿Puedes sentir la ternura y el abrazo del amor incondicional?

¿Puedes permitirte sentir que es tu alma la que te abraza con dulzura?

Si se mueve tu energía, probablemente tus lágrimas se estarán derramando. Es natural cuando pasas de un estado a otro.

Aprovecha este momento

Si te lo pudieras permitir, sentirías que este es un momento de gozo.

Si lo necesitas, aprovecha esta energía para soltar tus reclamos a Dios...

¿Por qué lo has permitido?

Aprovecha este momento para enojarte con la vida y pedir más justicia...

¿Por qué a mí? ¿Por qué él o ella?

Resiéntete y grita con el miedo más medular...

¿Y ahora que va a ser de mí?

¿Sientes que cambia la dirección de la energía?

Tal vez, a partir de la tristeza surjan el enojo o la frustración. Son emociones más elevadas, de mayor beneficio y más constructivas que la tristeza.

Son peldaños en busca de un estado superior.

Ahora observa:

Si piensas en ti, sentirás tristeza. Pero si piensas en la persona que has perdido, la emoción es otra.

¿Sientes esa diferencia?

¿Sientes cómo la dirección de tus pensamientos en unos casos te hace sentirte mejor y en otros peor?

Eso no es otra cosa que el llamado de tu alma.

Cuando te sientes mejor, es tu alma que te dice que sí, por aquí, ven, acércate más. Sientes muy rico.

Cuando te sientes peor es tu alma que te manda la señal de que por allí te estás extraviando, te estás hundiendo más y te alejarás de ella. Sientes feo.

¿Puedes sentirlo?

No lo comprendas, solo siéntelo.

Yo no te puedo decir cuáles pensamientos debes tener. Esa es tu elección.

Pero sé que tu esencia sí te puede guiar en esa búsqueda. La búsqueda de un mejor estado de ser. Un estado más integrado, más amoroso y más abierto que el estado encogido de la tristeza.

Esa es la dirección que tu alma desea para ti – para ustedes dos junt@s, para la totalidad de tu ser.

Permítete buscar los pensamientos que se sientan mejor. Los pensamientos que te impulsen a salir de este estado, hacia arriba y hacia delante.

Te lo agradecerás el resto de tu vida.



Nota: Las demás páginas de este sitio están escritas en primera persona, pero en esta me dirijo a ti.

Quise acercarme mucho a ti y tocar algunas fibras esenciales de tu ser. Sé que algo se habrá movido y me alegro.

Ni por un instante me identifico con tu tristeza. Te visualizo en otro lugar más radiante y alegre.

Veo tu alma y no tu personalidad.

Veo tu potencial y no tus circunstancias.

Espero que te sirva.

Puedes repasar el proceso de la escalera energética emocional en la página ¿Cuáles son las emociones?

Por el llamado del alma,

Ronald Esquivel
Instructor de Balance Integral